Mes: junio 2017

Principios de la AT

Para conseguir algo, necesitamos meta y camino.

La meta de Equipo Sidi es la Calidad de Vida de la Familia y el Niño. Que alcancen el bienestar emocional, social y personal al que tienen derecho. Que disfruten de su ocio y tengan posibilidad de elegir, de comunicarse y de disfrutar de una vida en comunidad rica.

Nuestro camino, los PRINCIPIOS DE LA  ATENCIÓN TEMPRANA:

  1. Los niños aprenden mejor a través de las experiencias diarias e interaccionando con sus cuidadores principales, en sus contextos habituales.
  2. Todas las familias, con los apoyos y recursos necesarios, pueden favorecer, reforzar el desarrollo de sus hijos.
  3. El rol del profesional es trabajar con los cuidadores y apoyarles en las rutinas con sus hijos.
  4. Todo el proceso debe ser individualizado y reflejar las preferencias, estilos de aprendizaje y creencias culturales del niño y la familia.
  5. Los objetivos deben ser funcionales y basados en las necesidades y prioridades del niño y la familia.
  6. Las prioridades, necesidades e intereses de la familia son identificados mejor por un único profesional de referencia que representa y recibe los apoyos del resto del equipo y la comunidad.
  7. Las intervenciones deben estar basadas en principios, prácticas validadas y basadas en la evidencia científica.

Workgroup on Principles and Practices in Natural Environments (2007)

“De la periferia al centro de la familia” (Resumen comunicación)

Compartimos con vosotros el resumen de la comunicación de SIDI que Curra Cañete y Marga Cañada presentarán en el congreso internacional Early Childhood Intervention: For meeting sustainable development goals of the new millennium que se celebra en octubre en Belgrado (Serbia). Este congreso está organizado por EURLYAID, la Asociación Europea de Atención Temprana, y por la EASPD, la Asociación Europea de Proveedores de Servicios para Personas con Discapacidad

 

“De la periferia al centro de la familia”

Palabras clave: transformación, implementación, actitud, entorno, familia.

Describimos el proceso de transformación de una entidad que atiende a 300 familias con 20 profesionales.

Trabajamos en Atención temprana desde 1995. Pero no estábamos cómodos y decidimos mejorar nuestras prácticas. Conocimos el modelo basado en rutinas de R. McWilliam y con el Apoyo del Centro La Alquería de Valencia, elaboramos un plan de implementación en octubre de 2014 de 4 etapas: Exploración, Instalación, Implementación Inicial e Implementación Completa. Elegimos un equipo motor y decidimos que las Prácticas Centradas en la Familia, eran el enfoque que queríamos.

Enviamos a compañeras a formaciones, y visitar centros de Valencia y Madrid. Analizamos nuestra entidad para ver en qué punto de las PCF se encontraba y la predisposición de los profesionales al cambio. Diseñamos una herramienta informática para controlar procesos y trabajar en remoto, en las visitas al entorno. Creamos una extranet para que las familias tuvieran acceso directo a la información. Vinieron profesionales externos a formarnos. Realizamos pruebas de usabilidad desplazándonos a pueblos distantes y utilizamos resolución de problemas de ciclo rápido para ver la aplicabilidad.

Priorizamos un cambio actitudinal de los profesionales para modificar su rol, nuestro lenguaje y los protocolos. Cambiamos el mobiliario y la acogida.

Ahora estamos en fase de Implementación Inicial, con el 30% de las actuaciones realizadas en el entorno, y un cambio muy significativo en actitud y trato a las familias. Tenemos resistencias. Internas y externas. Las familias traen expectativas generadas por la administración, distintas a lo que ofrecemos ahora. Por eso, este año 2017 hemos iniciado una línea de trabajo en nuestro contexto, con los médicos y con la administración para favorecer el cambio. Igualmente hemos establecido alianzas con otras entidades interesadas en el cambio. Nos va bien. Tenemos ilusión. Mucha.

Junio, 2017

Todas las familias tenemos rutinas

Todas las familias tenemos rutinas. Para comer. Para acostarnos. Para salir de paseo los domingos. En nuestras vacaciones. Para coger el coche. También tenemos rutinas en las relaciones: para manifestar afecto, para saludar… y para las discusiones. Siempre discutimos igual. La misma agenda secreta, las mismas reconciliaciones.

Es una forma de predecir el futuro, de no tener que decidir en cada momento. Ya esta decidido. Es algo automático que economiza tiempo. Mientras hacemos algo rutinario, podemos dedicar nuestra atención a otra cosa. Claro que también es una traba. A veces nos envuelve y nos inmoviliza. Otras veces nos impide ver nuevas soluciones. O damos por hecho que es el único camino.

Diversos estudios nos indican que la mejor forma de ayudar a una familia a mejorar su bienestar emocional, o la capacidad de comunicación de su hijo, o su autonomía, o lo que nos hayamos propuesto, es actuar sobre estas rutinas. Un consejo, una conversación, un informe escrito, no van a impactar en la familia tanto como el ayudar a mejorar algún elemento de esas rutinas, incorporando en su día a día un cambio. La familia es la que decide, la que se hace un propósito. En esta circunstancia, las probabilidades de éxito se multiplican.

La Entrevista Basada en Rutinas pretende conocer esto. Cómo lo hacemos. Y cómo lo hace nuestro hijo. Y qué podemos mejorar. Y cómo podemos ayudarle a participar en estas rutinas con voz y con voto. Que diga lo que necesita. Que elija. Que desee. Que comparta. En la medida que pueda y quiera.

Y la misión del profesional es acompañar a la familia en este autoconocimiento y en esta mejora. Y para eso debe contar con un Plan. No se puede improvisar. Hay que decir qué se va  hacer y cuando. Es el Plan Individual de Apoyo Familiar. Redactado, acordado por todos. Incidiendo en lo que la familia percibe como más urgente o importante.

Toda familia, además, tiene unas alianzas, unos contactos y unas influencias. Son los amigos los abuelos, los familiares que a veces son una ayuda y otras una amenaza. Conocerlos y saber cómo apoyarnos en ellos o como evitarlos es algo muy útil. El Ecomapa recoge estas relaciones, les pone nombre, intensidad y signo (positivo o negativo). Nos recuerda con quién (y con quién no) podemos contar para un apuro, o de forma cotidiana. Y nos evidencia lo acompañados que nos sentimos. O no.

Estas son las herramientas que estamos aprendiendo a utilizar. Y son potentes. Sorprendentemente fuertes. Nos gustan.

Curra Cañete y Pedro Lozano

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